“En un baño de París nos encontramos
a nosotras mismas. Con vaho en las ventanas, días infinitos
de lluvia, la olla constantemente silbando y el llanto cansado
de ambulancias a lo lejos… Rompimos como hermanas, nos
abandonamos la una a la otra y nos dirigimos por caminos totalmente
diferentes, recogimos influencias distintas y construimos
con herramientas desconocidas el nacimiento de CocoRosie”
Y así fue. Desde pequeñas estas dos hermanas
amaban la música. Sierra empezó interesándose
por el gospel y los cantos espirituales, para pasar más
tarde a estudiar bel canto. Mientras, Bianca, con nueve años
ya escribía canciones, malas canciones de amor, historias
y poemas que se guardaba para ella misma, y que un día
empezó a cantar, a capela, en la ducha, en una esquina...
Las dos fueron creciendo por separado, hasta que un día,
en un arrebato, Bianca viajó hasta París. Desde
el mismo aeropuerto llamó a Sierra y le preguntó
si podía quedarse unos días con ella.
“Hemos pasado nuestras vidas en planetas separados,
y este encuentro inesperado era como una cita a ciegas arreglada
por ángeles”.
Dos americanas en París. Ni el más optimista
podría pensar que aquel encuentro iba a resultar en
algo tan fabuloso como este “La Maison De Mon Rêve”.
Cierto que la voz de Bianca es capaz de rasgarle la piel y
el corazón a uno como esas grabaciones antiguas de
Billie Holiday, y vale que Sierra puede poner algodones a
esas heridas con la delicada dulzura de su registro operístico.
Pero quién iba a imaginar que además de poseer
esas voces, las hermanas Casady iban a ser capaces de mezclarlas
de esa forma, de crear algo de una hermosura tan perturbadora
como las doce canciones de este disco. Más de cuarenta
minutos de belleza hipnótica, de melodías pop
surgiendo entre las brumas de viejos blues armados con cuerdas
y cacharrería electrónica de baja fidelidad
“La Maison De Mon Rêve” (la casa de mi
sueño) fue escrito y grabado en un pequeño apartamento
en París en la primavera del dos mil tres. Uno de esos
rara avis que surgen de cuando en cuando y que son imposibles
de encasillar, a no ser que se invente una etiqueta para un
cruce imposible de blues, avant-folk, pop, hip hop, gospel,
clásica y electrónica casera. Capacidad para
sorprender musicalmente y capacidad también para emocionar
con unas letras que instaladas en la sencillez son capaces
de mirar con ironía a lo cotidiano y lo fantástico,
o a lo romántico y lo religioso. Muestras todas las
que quieran: “all I want my life / is to be a housewife”
(By Your Side); “I once fell in love with you /
just because the sky turned from grey into blue”
(Good Friday); “Jesus loves me / but not my wife
/ not my nigger friends” (Jesus Loves Me);...
Curiosidad. Julia Frodahl (Edison Woods) afirmaba en una
entrevista: “Siento que hay una relación con
una pareja de hermanas que se hacen llamar CocoRosie. Estoy
segura de que pronto oiréis hablar de ellas…
Lo que están haciendo es muy creativo; su propio mundo
interior, asimilado, arreglado y ofrecido a las demás.
En su último concierto, cuando Bianca cantaba sobre
inhalar de un globo de helio y Sierra se deslizaba en una
de sus arias, casi toco la luna.” No les aseguro que
vayan a rozar la luna, pero de verdad, si tienen oportunidad,
no se pierdan la experiencia de verlas tocar en directo. Sublime.
Web: Touch
and Go Records