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the little rabbits

 


¿Sabías que?
A lo largo de los últimos 9 años, THE LITTLE RABBITS, gracias a sus robustos e hiperdivertidos directos y, también, a su capacidad de permanecer unidos -ningún miembro ha dejado el grupo desde su fundación- se han ganado la amistad y el aprecio de gran parte de los músicos de la escena alternativa francesa. Esta afirmación en nada es gratuita; ¡en 1998 un pequeño sello llamado Premier Disque lanzó un tributo a THE LITTLE RABBITS!. De título "So many friends of them" incluye 16 versiones, entre las que destacan las realizadas por The Married Monk, Newell o Dionysos. Si quieres conseguirlo escribe a Premier Disque, 8 rue Neyron, 42000, Saint Etienne, Francia.
DISCOGRAFÍA BÁSICA:
"La Grande Musique" cd (Green Ufos,2002)
"Yeah! + "Yeah! remixed by" doble cd (Rosebud, 1998)
"Yeah!" lp / cd (Rosebud, 1998)
"La piscine" cdep (Rosebud, 1998)
"Ep" mini cd (Rosebud, 1997)
"Grand public" (Rosebud, 1996)
"Dedalus" (93)
"Dans les faux puits rouges et gris" (91)

Oh Yeah maybe - The Crystals (62)
No se habían cumplido dos años desde que
Gran Public viera la luz, y ya THE LITTLE RABBITS se encaminaban de nuevo hacia Tucson, Arizona, sagrada vivienda de Jim Waters, el Phil Spector del underground americano. Impacientes pacientes como Jon Spencer Blues Explossion, Jonathan Fire Eater o Sonic Youth no dejaron al azar magullar sus carnes, abrir sus pulmones, despellejar sus pieles, y maltratar sus organos y células... Llamaron a este experto en cirugía. Una vez junto al tío Jim De America, THE LITTLE RABBITS se atreven también con todas las contorsiones, con los más rudos tratamientos, prueban la solidez de sus canciones y las arrojan contra ese muro de sonido duro y escabroso. Y con los residuos, rellenan hasta el borde sus álbumes. Para los oyentes recalcitrantes, habituados a la comida rapida de las Fms, el veredicto será sin duda vomitos de sonido. ¿De qué están hablando? Este sonido vibra, brilla y vuela, vivifica y excita. ¿Qué importa si está desaliñado? Vive, y eso es lo ensencial.

She Said Yeah - The Rolling Stones (65)
En Tucson, una de las colaboradoras poseía un apellido mítico y un nombre archimítico (sobre todo para los amantes de los slows): Angie Bowie. Los RABBITS tuvieron que combinar todos sus encantos -que los rumores pretenden enormes- para que tan ilustre personaje les haga el honor de darles su viperina réplica. Y, milagro!, ella dice sí (Yeah en la canción): Así que es ella, ramera eterna y sublime a quién escuchamos inclinar avidamente sus labios al borde de La Piscina, bello baño de microbios infecciosos, o vampirizar en algunas de las canciones del álbum a todas las heroínas de la Nouvelle Vague (Bardot, Jean Seberg, Anna Karina, Birkin) en un número de trasformismo vocal que hará época.

Oh Yeah - Can (71)
La acción de indagar en las contracorrientes del rock'n roll (yeah!) no ha impedido a los RABBITS encontrar una confortable nueva piel. Con la incorporación de un sexto miembro -Laurent Allinger-, colocado en los platos, enriquecen aún más su vocabulario musical a base de nuevas palabras hasta ahora prohibidas: groove, scratches, samples, break-beats...
"Yeah!" es, pues, el primer álbum decididamente experimental de THE LITTLE RABBITS.
Se les sorprende en flagrante delito como sabios diablillos, lanzando Yeah!, victoriosos a cada nuevo acertado injerto. Y no son pocos, prendiendo en las entrañas de los RABBITS e insulflándoles una segunda juventud todavía más alegre y divertida que la anterior. Además, estos Folamour saben, también, cantar "L'amour", algo que en nada los echa a perder.

Yeah, yeah, yeah - The Vibrators (77)
En contra de lo que se afirma, THE LITTLE RABBITS no han perdido su vigor en su paso por el quirófano ellos que han sobrevivido a las más turbulentas idas y venidas de las escena francesa desde los albores de los 90, son aún capaces de furibundos cambios de humor. Abiertamente lascivos y soñadores a lo largo del álbum, lanzan sin sermones un
"Red Disk" diabólicamente combustible donde se adivinan ya las futuras deflagraciones del directo. Con orgullo y sin complejos tambalean esa vieja chica frígida en que se ha convertido el rock a fuerza de dudosas operaciones. Al placer de tocar añaden la urgencia de disfrutar, en un excitado ambiente digno de una gran velada de punk.

Oh Yeah - Roxy Music (80)
THE LITTLE RABBITS saben también hacer el trabajo sucio, repartir miradas furtivas llenas de lánguidas promesas -Down here- o contonear su cuerpo de atletas sobre salaces ritmicas funky. Incluso perdidos en ese agujero de la América profunda, conservan intacta su natural elegancia continental. Entre los mezquinos de Clinton y la opulencia romanesca de Casanova, apenas tuvieron tiempo de elegir su patria.

Yeah! - The Little Rabbits (98)
Conocimos a THE LITTLE RABBITS en su vertiente pop -aquella de
"Dans les faux puits rouges et gris" (91)- nos han hecho ver el mar, degustar la amargura, penetrar en impresionantes espirales -"Dedalus" (93)- y cuando se atrevieron a soñar con America, algunos no les dieron crédito. Injustamente. En casa de Beck, Swell o Pavement -también de la Velvet y los Stooges-, estos nanteses han sabido hacerse un hueco, inspirarse en los vapores locales y reinventarse, hasta el punto de crear una verdadera confusión entre aquellos que subieron al tren en marcha: ¿son los más americanos de los grupos franceses o los más franceses de los grupos americanos? Cultivando esta paradoja de mejor practicar su lengua materna en el extranjero, THE LITTLE RABBITS balbucearon tímidamente en francés por primera vez en el 96 en "Gran Public". Que la academia se regocije: en este nuevo trabajo se han mojado aún más gracias a La piscine y , con la manta liada a la cabeza, con algunas canciones en francés sin rimas. También llaman a Gainsbourg como refuerzo ("Roller Girl") en una intrusión apenas pulida en el territorio de los yéyés. Yeah!

THE LITTLE RABBITS han sacado la cabeza del agua de La Piscine gracias a ocho relecturas de las canciones de su "Yeah!": My Bloody Valentine, Major Force, Katerine, Solex, Roudoudou, Mr Quark, Bosco y Purple Penguin. Estas remezclas estaban originalmente destinadas (según Rosebud) a impulsar las ventas del álbum. Con una nueva portada, sólo estarían disponibles en vinilo. Una injusticia para todos aquellos que no poseen plato o para aquellos que ya habían comprado el álbum. Felizmente, la remezcla de los "Pingüinos Púrpuras" llamó la atención de su sello Cup of Tea, rindiéndose a ese "french touch" aparentemente irresistible de estos mozalbetes. Al decidir Cup of Tea publicar en toda Europa el cd de remezclas, Rosebud decide publicar en Francia un doble cd compuesto por el álbum original y por el cd de remezclas a precio de cd normal. GREEN UFOS comenzó a importalo sin más dilación. Entre unos y otros, Europa se ha convertido en un enorme terreno de juego donde THE LITTLE RABBITS han descubierto los encantos de la electrónica.

"La Grande Musique" es su nuevo manifiesto para el 2002 (licenciado en España por Green Ufos), para que jamás se ose decir de ellos que su infantil nombre indica el nivel de sus ambiciones.

Se han hecho grandes, pero no adultos. Siguen sin preocuparse por tener el coche más grande y más potente posible, pero en cierta forma les atrae el lado peligroso y excitante de éstos, como se deriva de su presencia en las letras de este nuevo disco. Coches (el Simca 1000, el Alpha Romeo Super Sprint, los descapotables, los modelos americanos, utilitarios, y alguna rara vez las berlinas de papá) y chicos, seis grandes chicos, bromistas, acróbatas, liantes, especialistas en comas etílicos, en atormentar a los vecinos del barrio y, sobre todo, en epatar a la escena musical. Con ingredientes básicos del rock, acompañados por ciertas drogas blandas y algunas especies afrodisíacas a base de cactus de Arizona, estos nanteses agitan uno de los cócteles más (s)explosivos oídos en el rock francés después de los felices tiempos de libertad de los '70, cuando Red Noise, Dashiell Hdayat, y más tarde Heldon y Metal Urbain, hicieron saltar todas las cadenas a golpe de descargas eréctiles. El gran escándalo puede ser por fin retomado, el relevo está asegurado. Los hits son protagonistas de "La Grande Musique", y ahí están "Une Belle Fille Comme Toi", "Des Hommes, Des Femmes, Des Enfants Et Le Sexe", y sobre todo la pluscuamperfecta "J'ai Faim", un tema donde cada uno de sus elementos (bases bailables, vientos, coros, diálogo chico / chica, explosión final) entran, salen, fluyen y convergen de una forma natural y decididamente genial, para crear lo que desde ya es uno de los mejores temas del 2002. Y hablando de genialidades, el disco viene envuelta en otra, una magnífica portada gracias a la foto de Joel Hubaut. Lo tienes en tus manos, no hace falta explicar más...

 

Web: http://www.multimania.com/jmix/rabbits/