PURR
son sinónimo de tensión. De emoción.
Al contrario que el grupo nacional homónimo, si tuviéramos
que englobarlos y reducirlos a etiquetas, cruzaríamos
varias líneas, todas ellas vigentes y en plena expansión:
post-rock, slow y hardcore. Un poco de todo en un conjunto
explosivo, abigarrado y turbador. Oscuros y melancólicos
-el lánguido cantar de Thomas Mery, a veces en inglés
y otras en su francés natal-, PURR avanzan hacia una
etiqueta que, al margen de que no deje de ser un acuerdo tácito
entre críticos musicales, puede resolver ecuaciones:
emocore. De fácil análisis, este término
los emparenta con otra de las grandes bandas turbadoras del
rock de los noventa: Sunny Day Real State. En PURR
se respira la misma tensión, el mismo diálogo
forzado entre la guitarra y la base rítmica: "OPEN
TRANSPORT"
[Prohibited '00], segundo Lp -tras "WHALES
LEAD TO THE DEEP SEA"
[Prohibited '97], espléndido debut en el que aún
se sentía más cercana la deuda con Slint y la
escena slowcore de Louisville-, fue producido por Luke Sutherland,
genio tras los desaparecidos Long Fin Killie (y ahora liderando
la hermosura trip-hop de Bows), y mezclado por Peter Deimel,
todo en los Black Box Studios. Y no es difícil adivinar
la mano del primero en la exuberancia rítmica de "Open
Transport" -el legado de su pop preciosista y complejo-,
ni la crudeza en los botones del segundo -responsable de Lps
de Shellac o el último de Mendelson, por ejemplo-.
Repóker de ases para un disco corrosivo y brillante,
absolutamente temperamental.
Por Pablo
Vinuesa.
Web: http://www.prohibitedrecords.com